Thursday 22nd June 2017,

¡Paren de fumigar!

 

Fotos y Texto: Cooperativa Sub

El barrio Ituzaingo anexo, aglomeración peri-urbana de 5000 habitantes, tiene todo lo malo de la ciudad y nada de lo bueno del campo. Lo más concreto de la frontera agropecuaria de la que hablan ingenieros agrónomos y economistas modernos está representada en esta parcela de tierra: de un lado un barrio de pequeñas casas auto-edificadas para aprovechar al máximo cada metro cúbico; del otro lado del asfalto, ahí apenitas cruzando la calle, el campo. En esta parte la gente, en la otra la soja.

En este pedazo de tierra, desvalorizado y empobrecido, se está juzgando hoy lo superficial de un debate que enfrenta dos modelos de producción agropecuaria que cuestionan parte de la historia argentina y de su identidad. Si el pasado fue gaucho y carne, el futuro parece ser avionetas y soja transgénica al ver Cristina Fernández de Kirchner desde Estados Unidos reunida con los directivos de Monsanto. En Córdoba, mientras se lleva a cabo el primer juicio por contaminación ambiental, el juez se hace eco de la noticia en la audiencia y esa referencia de su parte suena a política. El anuncio de los 1700 millones de dólares que la companía Estadounidense prometió invertir en la localidad de Malvinas Argentinas, a pocos kilómetros de los tribunales, no es solo una noticia que se cuela en los debates que enfrenta a dos productores agropecuarios y un aero-fumigador contra las madres del barrio Ituzaingo y sus abogados: es la dimensión real del juicio. El monocultivo de Soja transgénica como modelo al que apuesta la Argentina de este principio de siglo es la principal razón de la recuperación económica de un país que se enfrentó hace 10 años con la peor crisis económica de su historia. En Córdoba, donde mas del 80 % de las tierras sembradas son de esa semilla patentada, la bonanza económica se refleja estos últimos años en nuevos y cada vez más modernos eregidos en Córdoba para graficar ese “progreso”. El Alcalde Manuel De La Sota, apelando al sentido del humor cordobés hizo construir un faro en un barrio céntrico de la ciudad para reflejar ese futuro promisorio. Córdoba se construyo con ladrillos de soja suelen contar los cordobeses observando un monumento inútil que solo guía vehículos urbanos sin llegar a alumbrar los barrios periféricos. Las Madres del Barrio Ituzaingo, acompañadas por organizaciones sociales y movimientos campesinos indígenas cuestionan ese modelo productivo insostenible y nefasto para la tierra y la gente y consideran este juicio como un primer paso hacia un nuevo paradigma de producción que contemple la salud de sus pueblos, la soberanía alimentaría, el respeto de los ciclos biológicos y un cultivo que reproduzca las condiciones para perpetuarse. El tribunal parece entender que su principal misión es poner fin a las fumigaciones en las cercanías de áreas habitadas para evitar la contaminación de poblaciones enteras y sus consecuencias en salud visible en enfermedades como púrpura, leucemia, cáncer, abortos espontáneos y malformaciones diversas, males que padecen los habitantes el barrio Ituzaingo y los de muchos pueblos cercanos a fumigaciones en la Argentina. Entrando a su segunda semana de audiencia, el juicio presenta todavía la incertidumbre de un proceso abierto sometido a presiones múltiples y antagónicas. Está en su poder marcar precedentes por la vida o en contra de ella.

Sofía Gática, miembra de las Madres del Barrio Ituzaingo y parte de la querella en el juicio por contaminación ambiental acompaña la inspección ocular en los campos lindantes al barrio. Frente a ella discuten Jueces, fiscales y abogados del tribunal.

De Izquierda a derecha, los acusados, Jorge Alberto Gabrielli y Francisco Rafael Parra, los dos productores agropecuarios y el piloto del avión fumigador Jorge Porcello. Son acusados por el delito de contaminación ambiental por fumigar a 400 metros de zonas residenciales en vez de los 1500 que estipula la ley. Una ordenanza municipal los intimaba a parar las fumigaciones pero se probo a través del testimonio de Diana Raab que seguían haciéndolo y ocultaban bidones de Glifosato y Endusolfán en sus casas.

La carpa del aguante en las inmediaciones del tribunal Superior Segundo donde se llevan a cabo los juicios a la fumigación. LA carpa instalada por organizaciones y grupos ambientalistas de Córdoba para recibir a militantes y afectados por las fumigaciones de todo el país sirvió de centro de debate e intercambio de información para coordinación de actividades conjuntas.

Sábado 16 de Junio. Universidad de Psicología de Córdoba. Primer Encuentro de Pueblos Fumigados. Maria Godoy, una de las Madres de Ituzaingo después de tomar la palabra y agradecer la presencia de todas las organizaciones.

Sábado 16 de Junio. Por dos días se llevó a cabo en la Universidad de Psicología de Córdoba el primer encuentro de Pueblos Fumigados. Al finalizar la primer semana de audiencias por el juicio a las Fumigaciones en el barrio Ituzaingo, este encuentro forma parte de las actividades paralelas organizadas por los querellantes para debatir y coordinar acciones entre pueblos afectados por los agro-tóxicos.

Nicolas y Federico ayudan a preparar el almuerzo para los mas de 200 participantes del Primer Encuentro de Pueblos Fumigados en la Universidad de Córdoba. Jornadas paralelas de organización y coordinación en el marco del Primer Juicio a las Fumigaciones en el Barrio Ituzaingo.

Almuerzo orgánico en la carpa del Aguante en las inmediaciones del Tribunal Superior Segundo donde se desarrolla el quinto día de audiencia por el juicio a las fumigaciones en el barrio Ituzaingo.

Inspección ocular en los campos de los acusados para determinar los lugares exactos de fumigación. Sofía Gatica se enfrenta a los jueces y abogados de la causa.

Cierre del primer encuentro de Pueblos fumigados en la universidad de Córdoba.

Sofia Gatica en la sala de Audiencia del Tribunal. Señala la casa donde vivía hasta el año pasado en el barrio Ituzaingo, a metros de los campos de soja. Sofia perdio un hijo recien nacido por una mal formación del riñon, una enfermedad recurente entre los recien nacidos de la zona.

El Doctor Medardo Ávila Vázquez, ex secretario de Salud de la ciudad de Cordoba y uno de los denunciantes en el juicio por contaminación ambiental a dos productores agropecuarios y un aero-fumigador, se prepara a entrar a la audiencia en el quinto dia de juicio. Junto con Darío Ávila, el Doctor Ávila Vázquez inicio las denuncias en 2008 mientras era funcionario pero tuvo que dejar su cargo para que avance la causa. Es hoy integrante de Médicos de Pueblos Fumigados y militante perseverante de la causa contra las fumigaciones.

Sofía Gatíca recibió este año el prestigioso premio internacional Goldman que reconoce su lucha ambientalista contra las fumigaciones. 13 años atrás perdió una hija recién nacida por problemas de riñón y a partir de ahí empezó a organizarse junto con otras madres del vecindario. Como a las Madres de Plaza de Mayo les decían las locas, algunos hombres ironizaban que “se les había subido el detergente a la cabeza”. Sus denuncias a través del Mapa del cáncer que fueron armando repertoriando los casos también generaron enemistades en el propio barrio donde los hombres perdían sus trabajos y las casas el valor inmobiliario. Hoy se tuvo que mudar pero sigue con su lucha por el fin de las fumigaciones en cercanías a zonas urbanas en Córdoba y en la Argentina.

Sofía Gática se abraza a la testigo Diana Raab después de que finalizara el sexto día de audiencia. La bióloga denunció que encontraron bidones de endosulfán y de glifosáto escondidos debajo de la cama de los acusados.

Vista del Barrio Ituzaingo. Se encontraba Glifosato y Endosulfán hasta en los tanques de agua de los vecinos del barrio.

 

 

 

 

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