Thursday 22nd June 2017,

Mujer(es) en cambio: fotorreportaje a Jesusa Rodríguez


por Florencia Mazzadi Cine Migrante

Fotos: Sub Cooperativa de Fotógrafos.
Registro Audiovisual: Ana Sol Torroixa

Desde siempre (y no hay memoria del momento inicial) los encuentros con ella son tibios y cercanos.En ellos, parece no tener lugar, ni peso, ni gravitación lo que desconocemos de la vida de cada una, las diferencias culturales o generacionales o bien la distancia física que por momentos nos separa. Se dispone abierta y libre a transitar propuestas de acción/reacción, intervención, pensamiento y creación.

Jesusa Rodríguez, mujer-arte, directora mexicana, performática, dramaturga, escenógrafa, feminista y activista social, junto a su compañera Liliana Felipe estuvo en Argentina presentando un nuevo espectáculo “Diálogos entre Darwin y Dios”. Como es costumbre ya en ellas, la propuesta hace foco en aquellos grupos o minorías estigmatizadas, relegadas y poco escuchadas por esta sociedad  ‘accidental’, como ella suele categorizar al paradigma socio, político ideológico dominante en esta parte del espacio-mundo.

A pocas horas de comenzar la última función en Buenos Aires, nos encontramos con ella en el teatro. En la cercanía del encuentro, se bien dimensiona su característica sonrisa amplia y su mirada diáfana, su ropa clara, cómoda y holgada, tejidos propios de los pueblos originarios en tierras del Popol Vuh.

 

Si Dios fuese mujer con capa

Ingresamos al teatro y, previamente a nuestra charla, Jesusa precisa subir al escenario para hacer un recorrido de la obra junto a los técnicos del lugar.

Pues luego del trueno, me retiro, se coloca el humo y aparece por detrás Dios– se le escucha decir e indicar, mientras coloca en posición una máquina de humo que con mucho esfuerzo intenta dar cuerpo denso al aire que ‘debe suceder acorde’ a la altura de una aparición del ‘supremo señor’.

La máquina no alcanza la potencia deseada y Jesusa, en cuclillas al piso, desarma los tubos y contenedores de agua. De percepción amplia y sensible, a paso tranquilo y certero, Jesusa se desenvuelve en el escenario resolviendo desperfectos, repasando textos, estableciendo el orden de las visuales junto a su sobrina Rossana, diseñando las luces y la posición de los objetos. Como siempre sucede estando a su lado, cada comentario tiene un sentido irónico profundo, cuestionador.

Y entonces, luego del trueno y el humo, aparezco yo con la capa de Dios…

FM: ¿Qué es “Diálogos entre Darwin y Dios”?

JR: La obra es una defensa a los ateos. Se defienden a muchas minorías como las mujeres, los homosexuales, los pueblos originarios, pero no se defiende a los ateos, que también aparecen como una minoría, aunque creo que ya somos mayoría. Entonces pensamos que había que hablar del ateísmo con todas sus letras. Y, al mismo tiempo, con Darwin como el gran personaje a nivel científico quien argumenta realmente y es el científico más importante y más influyente de la ciencia moderna. Por eso este espectáculo es básicamente un homenaje a Darwin y un modo de defensa de los derechos de todos los ateos del mundo.

Cuatro mujeres dentro de un cubículo al que llaman camerino comenzamos este diálogo ya de manera íntima; para todas el espacio simulaba a la perfección un ambiente de habitación propia en la que Jesusa se cambiaba de ropas mientras conversábamos derivando tema en tema. Maquillaje, máscaras de látex, peinados y un vestuario con mucho detalle convierten, durante la extensa charla, a una bella mujer de rasgos americanos en un hombre europeo, mayor y calvo, tipificado como un científico del siglo XIX.

Mientras la transformación de mujer a hombre sucede, Jesusa logra entretejer todo un cuerpo sólido de pensamiento y acción que va desde la explotación del suelo y el desplazamiento de los pueblos originarios de sus tierras, la alimentación y los productos transgénicos, la minería a cielo abierto, y la nueva oportunidad que se nos  abre como humanidad para revertir este modo de relación con el medio y entre nosotras/os, el cierre de un ciclo de más de 5000 años y el inicio de otro nuevo que comienza este 21 de diciembre de 2012. Viviendo internamente esta bisagra en la historia de nuestra especie, como mujeres nos adentramos en el encuentro asumiendo entonces esta revolucionaria tarea.

La cultura del maíz vs. la expoliación de los recursos

Jesusa rescata el Popol Vuh a cada momento de la charla. Ese libro que parece contener esencias de la cultura de los pobladores mesoamericanos, es fuente de sabiduría para ella, quien lo cita permanentemente para comprender el modo actual de explotación de los recursos y la forma capitalista de apropiación y expoliación del suelo.

JR: En el Popol Vuh, que es el libro de los mayas, un libro de los tiempos del mito (que para ellos es el tiempo real), se dice una frase estremecedora: ‘Estos seres que hemos creado de maíz, comerán esta planta porque esta es su naturaleza. Y el día que coman otra cosa, dejarán de ser lo que son, perderán su naturaleza’. Entonces los mexicanos, desde la antigüedad consideramos que somos las personas del maíz. Nuestra mitología, toda nuestra cosmogonía está basada en el maíz. Esa es nuestra naturaleza. Si el maíz se acaba, se acaba la humanidad, no sólo los mexicanos. Y entonces, no hay amenaza más grande que la que está ocurriendo con las semillas transgénicas para la humanidad entera. Y debemos ser concientes de esto. Pero la gente no le gusta enterarse que está en peligro a ese grado y que ese peligro lo estamos haciendo nosotros mismos, y sobre todo las empresas que están detrás, como por ejemplo, Monsanto.

FM: -Hay mucho por agradecer a Monsanto, ¿No?

JR: –Claro! Con Liliana siempre cantamos una canción que dice: ‘Gracias a Monsanto que me ha dado tanto. Me dio tos ferina y fiebre porcina. Un cáncer de colon y un cáncer de mama. Y una dermatitis de fondo estrellada. Y mal formaciones al hombre que yo amo’.

En la medida que nuestra conversación continúa, Jesusa se impacienta porque aún su compañera, Liliana Felipe no está con ella en el teatro.

JR: ¿Es muy lejos de aquí Canal Encuentro? ¿Y llegará?– nos pregunta, aprovechando nuestro conocimiento acerca del infernal tránsito que se sucede ‘en esta puta Ciudad’, como adjetivaba Fito Páez.

El diálogo continúa y en un momento se detiene en los hechos actuales que se sucede en Virikuta, México.

JR: –Virikuta es el grave problema, que ustedes también tienen, de la minería a cielo abierto. Por un lado, los canadienses están metiendo sus mineras en todas partes; sacan oro en determinados países con una forma de extracción muy agresiva para la naturaleza. Compran inmensas extensiones de tierra, a través de especulaciones bursátiles de las cuales ni siquiera saben si son desiertos, tierras sagradas, si tienen que devastar o matar para explotarlas. Lo que sí se sabe es que los pueblos originarios, los uixáricas, que son los mal llamados huicholes (porque llamar huicholes es la forma despectiva de llamar a los uixáricas) están dispuestos a morir antes de que les quiten este territorio sagrado de Virikuta. Ellos no van a permitir que Virikuta pase a ser minería a cielo abierto. Y entonces la lucha va a ser feroz; puede ser un genocidio. Creo que estamos en un sistema que está haciendo agua en todos lados, que está devastando la tierra y  que está llegando a su momento final. Y creo que nosotras entonces tenemos que impedir que se ponga en riesgo todo.

Al culminar la frase, resonó para cada una ese ‘Nosotras’ con sentido de cuerpo. Se escuchaba de fondo acordes del piano negro (alquilado ‘al Ruso’ como siempre mencionan)  y la voz de Liliana en el escenario. –A qué bueno, ya llegó Lili!-, dice Jesusa. Como si faltase alguien con quien hacernos partícipe de la simple tarea que nos daba como mujeres para  ‘impedir que se ponga en riesgo todo’, los acordes de la voz y las letras de Liliana Felipe nos adentraron para comprender nuestro lugar en el cambio de era. ¿Qué significa este nuevo lugar de las mujeres al que hace referencia? ¿Cuáles son los logros y los desafíos? ¿Que identidad estamos forjando?

21 de diciembre de 2012, un día en el cambio de era. El universo se empapa de lo femenino. Mujer(es) en cambio.

JR: – Creo que estamos viviendo dos vertientes. Una que es este sistema neoliberal, este capitalismo salvaje tan extremo que está haciendo que los hombres la estén pasando muy mal y hasta por momentos, peor que ciertas mujeres. Creo que este sistema es muy perverso, porque lo que ha hecho es quitarles a ellos cualquier posibilidad de sentirse útiles, porque ya ni tienen empleo, no son proveedores del hogar, no tienen ese lugar que se quisieron construir. Entonces el fracaso de este proyecto, también para los hombres es muy grave. Porque cuando los hombres la pasan mal, se vengan con las mujeres. Siempre está la idea de tener sometidas a las mujeres en el mundo entero. Entonces, por un lado está ese sistema económico tan dañino, que yo lo veo como algo que se está derrumbando pero en el que hay mucha gente aferrada y muchos intereses económicos en juego que no le permiten caer.

Y, al mismo tiempo, les voy a hablar de algo extraño si ustedes quieren, yo ahora estoy trabajando con arqueoastronomía, con mujeres arqueoastrónomas, que trabajan sobre los edificios antiguos y la cultura antigua mexicana y los cambios calendáricos que están ocurriendo en el Universo. Desde hace tiempo se plantea que termina esta era del 13 Baktum, esta cuenta larga del calendario que son cinco mil y pico de años, y comienza una nueva era en la que Venus vuelve a nacer en el Occidente; y en donde el Occidente es el lado femenino. Entonces, ellas dicen: ‘el Universo se empapa de lo femenino’. Esto quiere decir que vamos a entrar en una era de cinco mil años femeninos, después de una era de cinco mil años masculinos. Y esto a mí me parece muy perceptible en el mundo entero. Siento que las mujeres estamos mucho más poderosas que los hombres en muchas cosas; más dinámicas, más rápidas para hacer, para pensar, para decidir. Y ellos se están sintiendo asustados en gran medida. Sobre todo los hombres que no aceptan su parte femenina, por supuesto, y que siguen pensando que las mujeres somos sus criadas y sus esclavas.

Para nosotras en México esto empieza a ser una cosa súper interesante, porque hay estelas Mayas que dicen que empieza el poder de las mujeres. Es un mensaje ancestral que está en las piedras, puesto, y eso es una cosa que emociona. No es algo mágico, esotérico, de un momento a otro. Y no es casual que se haga referencia desde la cultura que llamamos ‘accidental’  a que ‘”los Mayas dijeron que se va a acabar el mundo”. Pero como saben que el mundo no se va a acabar el 21 de diciembre, entonces van a decir “ya ven, los Mayas eran unos idiotas”. Imagínense, ¿Cuándo esta cultura machista occidental (perdón, ‘accidental’) va a aceptar que ahora comienza una era femenina? No, no les conviene para nada. Y entonces prefieren decir que es el fin del mundo, que se va a acabar todo y no se cuántas otras tonterías. Porque entonces así también ganan dinero. En realidad los idiotas son los que están interpretando mal una cultura extraordinaria que posee un calendario cíclico, sin final, que deja en piedras dicho, “Oigan, ahora el universo marca un patrón. Ahora Venus renace en el Occidente, lo femenino en el Universo ahora cobra su lugar Entonces pónganse las pilas porque parece que puede ser que estén afectados por lo que ocurre en el Universo”. Esto es muy bonito porque, yo creo que los retos que tenemos las mujeres, el gran reto que tenemos las mujeres (como dices tú), es que no se nos pase la oportunidad. Lo que dice el Popol Vuh, lo que dicen los Mayas es: “Viene el poder femenino. Pero si las mujeres no lo toman, no va a ocurrir”. Si nosotras no hacemos nada, tampoco es que se nos va a regalar y ya. Es momento. El gran reto de la mujer y de lo femenino es poder, ahora, equilibrar el desequilibrio mundial que ha generado un proyecto muy masculino que pretendió, a través de la tecnología construir un hábitat que ellos dicen que es ‘más fácil’; si ya no tienes lavarropas, no puedes lavar tus ropas y no se qué otras cosas más nos inculcan. Y no sólo no logró eso, sino que está a punto de desaparecer el único hábitat que existe. Entonces yo creo que el cambio de modelo es urgente. La tierra lo está pidiendo.

Yo pienso que el reto de las mujeres es, como decía la emblemática antigua, “a la oportunidad la pintan calva, porque tiene un sólo pelo y si no se lo agarra se te escapa”. Si las mujeres, en este momento, no tomamos la ocasión que tenemos y cambiamos todo el paradigma estamos dejándolo pasar. Es el momento de nosotras. Y hay que ir contra todo este maldito sistema, totalmente lleno de intereses, y de complicidades, de encubrimientos y de corrupción.

FM: -¿Y, por qué a pesar de notar ciertos avances en determinados países en cuanto a los derechos de las mujeres (como por ejemplo aquí en la Argentina) aún las leyes por la despenalización del aborto van quedando relegadas?

JR: –Yo creo que por lo mismo, porque los intereses detrás del aborto son los intereses de la Iglesia que sigue vendiendo niños y los sigue utilizando para muchas cosas, porque es la libertad de las mujeres. Estamos hablando exactamente del punto clave: NO QUEREMOS MUJERES LIBRES, NO QUEREMOS HUMANOS LIBRES. Y el aborto es, quizás, la fórmula más precisa de este asunto. Déjenles su cuerpo a ellas y las tendremos libres.

Seguimos hablando y cada palabra que se desprende del diálogo promueve una transformación. Registramos que ninguna de nosotras tras el encuentro somos las mismas. El tiempo del reloj ya dice que debemos salir a escena, que hay espacio preparado para ello, que hay gente con ansías en espera y que, sobre todas las cosas, hay posibilidad. Entonces asumir en esta nueva era, un nuevo lugar, nuestro lugar. Jesusa Rodríguez y Liliana Felipe salen al escenario. Darwin con aspectos de mujer, con movimientos corporales sutiles y de enorme destreza, con una perspicacia diferencial aparece explicando la involución de esta especie de consumo. Y ya comienza Venus a tener gravitación propia, juego risueño político y profundo en donde todas (hasta nuestras hermanas, allá lejanas) están presentes (ahora y siempre).

Evidentemente, cada encuentro con Jesusa desgarra, fecunda y moviliza. Será que a partir de ahora, mujer (es) en cambio.



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1 Comentario

  1. kiko kifuri nandayapa 17 Enero, 2013 at 16:57

    jesusa es una visionaria, su experiencia, sus vivencias, su profundo sentimiento humano la hace ver la verdadera realidad, no le perdamos el ojo, hay que seguir sus concepciones, su trabajo, sus ideas..es de los personajes más importantes del mundo

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