Thursday 22nd June 2017,

Mara Burkart, los científicos del Conicet y el humor gráfico como activismo visual

Mara Burkart es socióloga e investigadora en el Conicet, hace pocos días presentó un libro que editó a partir de su tesis doctoral: “De Satiricón a Hum®. Risa, cultura y política en los años setenta“.

El campo de investigación de Burkart es “la relación entre la política y la cultura masiva a través de la prensa de humor gráfico”. Sí, humor gráfico: los textos satíricos, las tiras cómicas y los chistes que salen en diarios y revistas periodísticas. Un objeto de estudio para nada menor, ya que puede dar importantes indicios sobre las formas de pensar en cuestiones públicas y políticas y también sobre los cambios en la costumbres urbanas, la vida privada y los hábitos cotidianos en diferentes épocas. Por dar unas viñetas de ejemplo: la revista Caras y Caretas a principios del siglo veinte, las más recientes Tía Vicenta y Humo® o la actual Barcelona, cada una en su época expresaron los estados de ánimo popular a través del humor impreso e intervinieron en los debates públicos de cada época ofreciendo puntos de vista particulares. Es casi imposible completar ciertos relatos de época o historizaciones en la Argentina sin mencionar, por ejemplo, las caricaturas de Ramón Columba en los años veinte y treinta, los chistes de Landrú en el onganiato, el Clemente de Caloi en el Mundial 78, las caricaturas de Cascioli durante la guerra de Malvinas o los chistes de Rudy y Paz durante el menemismo.

Centrado en dos masivas “publicaciones emblemáticas” de la segunda mitad del siglo XX en nuestro país” De Satiricón a Humo® es producto de varios años de trabajo en los que Mara Burkart entrevistó protagonistas, recorrió, analizó y comparó cambios en el “sentido del humor social, hay chistes de los años setenta que en aquel momento escandalizaban y hoy podrían ser hasta ingenuos”.

¿Pudiste apreciar, en relación a las luchas feministas y por derechos de la diversidad sexual, modificaciones en torno al sexismo en el humor gráfico?

Sí, hay un cambio en las representaciones de las relaciones de género. El humor gráfico fue históricamente de hombres, hasta la década del 80/90 la presencia de mujeres es nula o excepcional, no hay ninguna que pueda ser reconocida por su popularidad hasta la irrupción de Maitena a fines de los noventa -ojo, ella comenzó a publicar en los 80 pero el reconocimiento del gran público lo obtuvo a fines de los noventa-. A su vez, el humor costumbrista fue también en buena medida machista y sí, yo creo que eso está cambiando. Me explico mejor: hay un humor machista y homófobico que sigue activo, pero también irrumpieron nuevas miradas sobre la forma de abordar cómicamente las relaciones de género que hacen al escenario más complejo en cuanto a las voces se hacen escuchar. Además hay una opinión pública más dispuesta a sancionar a ese humor machista, por ejemplo, en los años setenta hay chistes en los cuales las mujeres son violadas y parece que lo disfrutan. Chistes hechos por hombres, claro. Creo que si ese tipo de chiste se publica hoy, después de la aparición del cuerpo de Micaela García y de la fuerte presencia del tema de la violencia machista que la consigna Ni una menos sintetiza, generaría gran indignacion cosa que en los setenta no tuvo o si la tuvo fueron voces muy aisladas, sin capacidad de generar debates públicos.

Mientras terminaba de corregir las pruebas de galera del libro, Mara, que también es delegada gremial (ATE) por los investigadores y becarios del CONICET con sede en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, participó en el reclamo que llevan adelante con este organismo dependiente del Ministerio de Ciencia y Técnica que tiene entre sus objetivos la financiación de investigadores y científicos.

“La situación se desató a fines de 2016 cuando se anunció un recorte presupuestario que impedía el ingreso de la mitad de los postulantes que habían aprobado las distintas instancias de evaluación para ingresar como investigador al Conicet. Aprobaron mil y quedaron afuera quinientos. Ese rechazo al ingreso de investigadores generó intensas protestas en el Conicet y en el MinCyT. La falta de soluciones llevó a la decisión de hacer una toma pacífica del Conicet, días antes de las fiestas de fin de año. Las discusiones en las asambleas ya giraban en torno a la posibilidad de que estudiantes, científicos y académicos pasaran la navidad allí cuando llegó una propuesta desde el MinCyT y se firmó un acuerdo donde se garantizaba la continuidad hasta fin de 2017 de las becas que cesaban en marzo, hacer una mesa de seguimiento con las partes involucradas en donde el ministerio se comprometía a dar puestos de trabajo en distintos organismos estatales relacionados con la ciencia y técnica: Conicet, INTA, INTI, CNEA, y las universidades nacionales. Mientras tanto, a los pedidos de vacantes para investigadores esos organismos fueron oponiéndose por diversos motivos, incluso presupuestarios”.

El ministro Lino Barañao expresó en un reportaje reciente que el Conicet no debía financiar estudios sobre la Edad Media, dando a entender una postura más general en relación a la inversión estatal en investigación en ciencias sociales y humanísticas ¿qué pensás de eso?

Si bien la tensión entre las mal llamadas ciencias “duras” y ciencias “blandas” viene desde hace tiempo dentro del Conicet, creo que en la coyuntura de ajuste que se está viviendo adquiere nuevo significado. En este caso, es una nueva variable de ajuste. Al mismo tiempo es vergonzoso que un ministro de ciencia sostenga públicamente una postura semejante. En todo caso, revela ignorancia y vulgaridad. Las ciencias sociales y las humanas son las que nos permiten obtener conocimiento sobre la vida en sociedad, sobre los impactos sociales de las llamadas “ciencias duras” que el ministro defiende. El Estado debe garantizar el desarrollo de estas ciencias como de la ciencia básica así como también de las ciencias aplicadas y la tecnología. Y los avances que se logran no siempre tienen una traducción monetarista e inmediata que es lo que Barañao parece querer y fomentar a instancias de este gobierno.

Una de las ideas que se difundieron para visibilizar el conflicto tiene que ver con tu investigación y las de otros investigadores y becarios ¿cómo surgió la idea de activar mediante el uso del humor gráfico y la ilustración?

En el espacio de lucha se generó un intercambio con los no ingresantes y surgió la idea de juntarnos los investigadores con fotógrafos, ilustradores, dibujantes para dar visibilidad al conflicto. Cinco investigadoras y becarios que tenemos proyectos sobre historietas, humor gráfico, caricatura e ilustración impulsamos la idea: Laura Vázquez, Ana Pedrazzini, Pablo Turnes, Amadeo Gandolfo y yo. Primero orientada a dibujantes luego se amplió a fotógrafos, así surgió Dibujantes y fotográfos contra los recortes en ciencia y técnica y en repudio a los despidos en el CONICET“.

Quizás para Mara Bukart una de las posibles claves de lectura sociocultural del humor gráfico sea como parte de los activismos visuales de una época. “La iniciativa de Dibujantes y fotográfos contra los recortes en ciencia se fue difundiendo de boca en boca, armamos una página en facebook, después hicimos un colecta y gracias a una de las postulantes damnificadas que tiene un familiar con imprenta hicimos una tirada de afiches que expusimos en el hall de la sede central del CONICET, y luego stickers para repartir entre la gente. Las imágenes también se mostraron frente al Congreso, en las marchas docentes. Fueron tomadas por los compañeros en distintas sedes y espacios en todo el país”.

Seguramente los chistes, fotos e imágenes alegóricas a la lucha de los científicos nacionales vuelvan a circular mañana cuando se reúna la Mesa mixta de seguimiento del MinCyT-Conicet, donde hasta ahora no hubo avances en relación al ingreso de los becarios. “La primera reunión de la mesa de seguimiento fue en febrero, en marzo no hubo y la próxima convocatoria es para 12 de abril, que va a ser acompañada por una movilización”, dice Mara Burkart, sin chiste.

Texto y entrevista: José Luis Meirás
Foto de Mara Burkart: Pablo Piovano


Dibujantes y fotográfos contra los recortes en ciencia y técnica, y en repudio a los despidos en el CONICET.

Adhieren hasta el momento:

Diego Agrimbau
Beti Alonso
Juan Sebastian Amadeo
Javier Arias
Eleonora Arroyo
Emiliano Bellini
Néstor Beremblum
Pablo Bernasconi
Poli Bernatene
Brocha
Juampa Camarda
Gerardo Canelo
Josefina Caron
SAntiago Caruso
Colectivo SADo
Crist
Delius
Pato Delpeche
Jarbas Domingos
Laura Etchepare
Lautaro Fiszman
F.d.a.c.m.a.
Rodolfo Fucil
Dante Ginevra
María Gil Araujo
G.R.A.S.A.
Exequiel H.
Brian Janchez
Natalia Jankowski
Jericles
La Mary
Langer
Lawry
Maka Lezica
Liniers
Katarzyna
Eduardo Maicas
Domingo Mandrafina
José Massaroli
Gustavo Mazali
Meluzina
Meiji
Juan Nacht
Daniel Paz
Patrick Pinter
Rep
Eduardo Risso
Rompo
Rudy
Diego Rey
Sebastián Santana
Rubén Sassano
Franco Trovato Fuo

Organizamos la campaña de solidaridad Investigadores y Becarios del CONICET con proyectos sobre historietas, humor gráfico, caricatura e ilustración

Laura Vazquez
Investigadora del CONICET-IIGG, FSOC, UBA

Mara Burkart
Investigadora del CONICET-IEALC, FSOC, UBA

Ana Pedrazzini
Investigadora del CONICET- CRUB, UNCOMA

Pablo Turnes
Becario del CONICET- IAA, FADU, UBA

Amadeo Gandolfo
Becario del CONICET- IAA, FADU, UBA

https://www.facebook.com/Dibujantes-y-fot%C3%B3grafos-a-favor-de-la-ciencia-argentina-192684584528911/

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