Thursday 22nd June 2017,

La fotografía y la comunicación en colectivo

En La Vuelta

Por Jennyfer Piazza

El mundo de la imagen agrupa varias formas de ver y de comunicar, abriendo un abanico de conceptos y enfoques unidos a las fotografías. En muchos países, funcionan diversos colectivos de fotografía, es decir, grupos de fotógrafos que, juntos, intentan construir otras formas de organización en el registro fotográfico y documental y generar maneras alternativas de difusión de la información.

Disponiendo de internet, es a través de sus sitios web que encontramos colectivos de fotógrafos que resignifican el trabajo con la imagen. En contraposición a la prensa tradicional, en sus realizaciones se pone en tela de juicio el copyright en las imágenes, frente a las licencias libres, el trabajo colectivo y la financiación, en un contexto de mercantilización cada vez más creciente de la información. Los diversos grupos de fotógrafos que encontramos, manifiestan, también en sus creaciones, la intención de un cambio social pero siempre insistiendo en la búsqueda estética de la imagen y las fotografías de calidad. Determinada militancia, activismo, reivindicación, pretender salir de la búsqueda de neutralidad engañosa que proponen muchos mass media, es lo que encontramos en ellos. Y toman cada vez más importancia como referencia de consulta en información, tanto de medios, como organizaciones sociales o público en general. Ellos son fotoperiodistas, foto-activistas, documentalistas, identificándose con otras formas de fotografiar y difundir.

En La Vuelta: “Salimos a tomar instantánea de toda manifestación que exprese un ya basta, que construya un nosotros, que derribe muros y celebre la fiesta de estar vivos donde todos parecen cadáveres”.

En La Vuelta es un grupo dónde participan varios fotógrafos. Tiene su sede en la ciudad de Buenos Aires. Su trabajo consiste en la fotografía documental y en fotoperiodismo “desde una perspectiva clara y comprometida en la lucha por el cambio social”. Marchas, piquetes, manifestaciones, intervenciones urbanas, ocupaciones, fábricas recuperadas quedan registradas en sus cámaras, logrando registrarlas y dejando testimonio de las acciones de los movimientos que luchan y resisten en lo cotidiano. Desde la fotografía, intentan construir otras miradas defendiendo una perspectiva diferente a la de los grandes medios de comunicación que quieren monopolizar una única visión sobre los acontecimientos. En su sitio web pueden verse coberturas sobre movilizaciones como ser la conmemoración de los 10 años de la masacre de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki en el puente Pueyrredón, la marcha por el Día Internacional de la Mujer, y a su vez fotoreportajes sobre la crisis habitacional, las ocupaciones, y luchas docentes en reclamo salarial, etc… También cuentan con diferentes colaboradores en varias partes del mundo, como en Chile, Alemania, Francia, Uruguay. Según sus palabras, “si nuestras imágenes te acompañan en el camino que va de mirar a actuar habremos cumplido algunos de nuestros deseos”. Y “no es necesario que nos busques, estamos en la vuelta, nosotros te encontraremos a vos y juntos echaremos a andar”.

Supay. Perú a través de fotos En una sociedad llena de violencia y belleza como la peruana, encontramos valioso lo que estas personas nos transmiten, por eso queremos compartirlo con los demás, esforzándonos en dar un punto de vista propio: honesto y subjetivo a la vez”.

Supay Fotos es un colectivo de fotógrafos peruanos unidos por su compromiso a la fotografía documental. Consideran la fotografía como herramienta de difusión e interpretación de nuestra cultura. Los fotógrafos que participan del colectivo son casi todos formados en ciencias de la comunicación, especializándose en fotoperiodismo o fotografía documental.  Se especializan en registrar todo lo relacionado a la valoración de los recursos como el problema con la minería, el agua, la selva amazónica, etc… También reconstruyen un mundo de significados relacionados con la cultura peruana, como lo son las fiestas populares, y las lenguas originarias. El propio nombre del colectivo marca esta necesidad de reconocer la cultura que intentaron tapar y que ellos en su trabajo documental buscan visibilizar cada vez más.

Groundpress.org

GroundPress, desde Barcelona 

Groundpress es un colectivo fotográfico que surge de la necesidad de generar imágenes de aquellos sucesos que no tienen cabida en los mass-media. Realizan coberturas de las diferentes acciones de los distintos movimientos sociales de Barcelona con la pretensión de suministrar imágenes tanto a colectivos como a medios.

Su finalidad es poner a disposición de las personas que las hacen posibles, las imágenes generadas en las distintas acciones y movilizaciones. Los distintos proyectos, que pueden verse en el sitio web, refieren a trabajos fotográficos como el conflicto de los mineros en España, así como coberturas del G20 y del G8, la problemática de las tropas Serbia/Bosnia, y el muro de las lamentaciones. La mayoría de l@s fotograf@s que participan del colectivo, vienen de la formación en comunicación como ser licenciaturas en comunicación audiovisual y también filósofos y fotógrafos autodidactas. Encontramos proyectos muy comprometidos con la realidad político-social, teniendo la particularidad de no sólo usar fotografías sino también realizar trabajos audiovisuales incorporando el audio a las imágenes. Son trabajos de investigación que implican un gran compromiso en su quehacer fotográfico.

Contre-faits. Colectivo francófono de miradas cruzadas

Contre-faits es un colectivo francófono de fotoperiodistas, autores, activistas, independientes y comprometidos de Francia y otros lugares. La fotografía es para todos ellos un medio de expresión y acción política. Un combate militante, combinando calidad fotográfica y mirada propia. Funcionan de manera totalmente informal y no tienen ni jefes ni dirigentes. Cada fotógrafo del colectivo tiene la misma voz que otro. Realizaron reportaje en la comunidad de San José de Apartadó en Colombia, como la manifestación que hubo en Niza contra la Cumbre del G20. Tienen escrito en su sitio web un manifiesto que cuenta un poco la historia del colectivo y el propósito por el cual se formaron.

Contre-faits

En el recorrido de estos colectivos de fotógrafos se ven varios puntos interesantes de modalidades y conceptos que se intentan cambiar y reconstruir desde otras pautas. Es para eso fundamental tener en cuenta cuál es el contexto en el que viven los fotógrafos que hacen fotoperiodismo, en relación a la prensa.

Jimmy Fox, ex editor de fotografía en Magnum, refiriéndose al trabajo en algún medio, marca una diferencia fundamental: un caso es el del fotógrafo que, sin ser enviado por un medio, cogía la mochila y, porque estaba convencido de ello, porque se sentía comprometido con el tema, iba a una guerra o un conflicto y otra distinta es cuando un medio te envía a cubrir una guerra para que defiendas su punto de vista y llenes unas páginas que van a reportar dinero. El primer caso tiene el control sobre todo el material que envía al medio, lo edita y puede aportar su propia visión, que el medio compra o no. El segundo tiene que entregar todo el material, no controla el enfoque”. Seguramente esto es lo que algunos colectivos de fotografía intentan, es decir, plasmar un punto de vista propio, salirse de los encuadres más tradicionales de cómo está funcionando la prensa actualmente, y el control de la información disfrazada de neutral. Es en este último caso dónde el fotógrafo pierde su autonomía en tanto su forma de ver lo que quiere comunicar porque la edición de las fotografías pasa por otra persona. Tomar posturas frente a lo que informan, denuncian o visibilizan los hacen correrse de la prensa tradicional, y generar caminos distintos.

Fotoperiodismo, difusión en internet y licencias libres

A parte de poder elegir el enfoque y sentirse más libres a la hora de publicar su trabajo, los fotógrafos se encuentran también con otras problemáticas interesantes para debatir porque el mundo digital y las diversas formas de producir y acceder a la fotografía, ponen en el tapete estos temas. Difusión por internet y las licencias de uso de las fotos son algunos de los puntos necesarios que se volvieron hoy en día necesarios para discutir.

Mientras que escuchamos día a día las dificultades en relación al fotoperiodismo, o lo que implica para el fotógrafo vivir de su trabajo, Jean Francois LeRoy insiste en que, “el fotoperiodismo no está muerto, es la prensa que está enferma”. Esto es interesante retomarlo para cruzarlo con la mirada de los colectivos de fotografía, porque el fundador de Visa Pour L´image, insiste en que el gran problema en la información es que ahora los dueños de los periódicos son los banqueros, que el dueño del periódico que antes le pagaba al fotógrafo para cubrir una guerra ahora prefiere no enviar a nadie ya que tiene quien haga su trabajo ahí mismo. El fotoperiodismo si existe, y eso lo demuestran año tras año en la participación al festival, pero el problema es que es cada vez más difícil vivir de esa actividad desde la prensa. Opina que internet para la difusión es extraordinario pero el trasfondo político no es el ideal. El problema de la prensa en la actualidad es que el trabajo fotográfico es el primero en recibir recorte en presupuesto frente a la crisis. Los foto reporteros siguen estando pero hay muy pocos que puedan vivir de su trabajo dignamente.

Como creadores, los fotógrafos, buscan proteger sus imágenes de ciertos usos a la hora de publicar los trabajos. La manera tradicional de hacerlo es usando copyright, esto quiere decir, manteniendo todos los derechos reservados. Sin embargo, esta forma muchas veces no caracteriza la manera en que se quiere compartir al comunicar, y se hace sin estar informados realmente en qué consisten estos derechos reservados.

Creatives Commons (bienes comunes creativos) es una organización sin fines de lucro que desarrolló una serie de documentos legales, las llamadas licencias de uso, para tener la opción de restringir algunos derechos pero a su vez conceder otros.

En relación a esto último, la mayoría de los colectivos que encontramos, deciden compartir sus fotos bajo estas licencias. Esto les permite garantizar los derechos de autor de las imágenes, sin que estas sean de dominio público pero no prohibir su libre difusión, bajo determinadas condiciones. Existen varias ventajas de las licencias creatives commons, como por ejemplo, que tienden a defender un uso compartido que tiene que ver con un acceso más amplio al conocimiento y a la información.

Es decir, las imágenes, con estas licencias, son de libre utilización, se pueden reproducir, distribuir y comunicar, bajo las siguientes condiciones: el reconocimiento, no utilizar la obra para fines comerciales, y compartir bajo la misma licencia. El reconocimiento refiere a citar el nombre del autor, la fuente, tal como está citado en la obra o por mismo autor. Se trata de compartir sus trabajos, restringiendo algunos derechos y permitiendo otros. Esto es compatible con ser un respaldo gráfico para distintas organizaciones. Así como casi todos tienen sus fotos y textos bajo estas licencias Creatives Commons, Supay Fotos las mantiene con todos sus derechos reservados, con copyright. El debate está abierto: decidir en cada colectivo, o individualmente cada artista, cuales son las licencias que se van a utilizar, evaluando ventajas y desventajas.

Tal vez una de las cosas más llamativas de estos colectivos de fotografía sea, retomando una frase de Henri Cartier Bresson, es que “fotografiar es una forma de vivir, es poner la cabeza, el ojo y el corazón en el mismo eje”.

Compartir artículo

2 Comentarios

Dejá tu opinión

*