Fermín Muguruza: “La nostalgia es un museo muy interesante, pero no te quedes a vivir en él”

Foto: Manuel Palacios

Por Manuel Palacios @_manupa

Casi un embajador cultural del País Vasco en Argentina, Fermín Muguruza se encuentra en estos días en Buenos Aires. Invitado por el Latin Arab International Film Festival, para proyectar algunos de sus documentales sobre la música de los países árabes que hizo por encargo de la cadena Al Jazeera, viene de proyectar Zuloak – su última película – en el Festival de Mar del Plata. Film que se estrena mañana en una sala porteña. Y como si esto fuera poco, este jueves también actuará en un festival en solidaridad con Palestina.

Mañana jueves 29 de noviembre se estrena en la sala Artecinema de Buenos Aires Zuloak (Agujeros). Se trata de la última producción cinematográfica de quien fuera el cantante de Kortatu y Negu Gorriak. Este es su film número catorce si contabilizamos sus dos primeros largometrajes “Bass-que Culture” y “Checkpoint Rock, Canciones desde Palestina” (éste en colaboración con Javier Corcuera) y los once episodios – la serie Next Music Station – sobre la música de los países árabes que realizó por pedido de la cadena televisiva Al Jazeera.

Agujeros

“La única consigna durante la edición del film era “ésta tiene que ser como una película de Bruce Lee”. Sobre todo intentar reproducir esa energía, de películas como Operación Dragón, era lo que queríamos provocar. Y que la gente saliera de ver la película y dijera: “Tenemos que recuperar al rock como esa fuerza liberadora que fue y tiene que ser, tenemos que defender incluso y apoyar ese protagonismo de las mujeres en la música.”

La mención que hace Muguruza de Bruce Lee tal vez podría sonar a provocación pero en realidad encaja a la perfección. Desde la secuencia inicial del film ya queda en claro que se trata de una película de rock ejecutada como si de un arte marcial se tratara. Video clip, mash up, técnicas de reciclaje para ponerle imágenes a esa canción donde resuenan referencias claras a bandas riot girrrl de los 90 como Bikini Kill.

En palabras de Fermín este film, que se estrenó en el último Festival de Cine de San Sebastián y viene de ser proyectado en el de Mar del Plata: “Se trata de un documental de creación. Este grupo no existió. Zuloak no existió sino que se ha hecho real a parir de esta película. Lo que ocurre muchas veces con el documental – que es un género vivo – te va llevando por un camino donde tu vas reescribiendo todo el tiempo. Porque hay cosas de las que se ven que sí sucedieron, que son ciertas. Y que no estaban escritas: el embarazo de la baterista, la primera cantante sí que tenía pánico escénico y no pudo continuar con la grabación, tener una cámara todo el tiempo enfrente…” “Hay material de archivo, filmaciones y vídeo clip que si tienen que ver con lo que sería un documental más tradicional. Pero también tenemos esas entrevistas en las que Arrate supuestamente se esta documentando para armar una banda. Que es lo ella quiere hacer, crear una banda para modelarla como su obra de arte.”

Arrate es una joven con inquietudes artísticas que quiere jugar a ser Andy Warhol por algo más de quince minutos de fama.Y para eso esta dispuesta a crear su propia Velvet Underground en plan banda de chicas vascas. Esta vendría a ser la premisa argumental de este “falso documental” que por como está construido tiene más de un punto en común con “Exit Through the Gift Shop“. Tanto en Zuloak como en esa extraordinaria película de Banksy, los límites entre el documental y la ficción son forzados de tal manera que uno está tentado a preguntarse en varios momentos ¿No será todo esto una tomadura de pelo? ¿Qué hay de real acá?

“Los documentales Next Music Station son como bitácoras de viajes. Donde yo me voy relacionando con los músicos y los géneros musicales de las regiones que voy recorriendo. Algo similar a lo que hacía a nivel musical con discos como Brigadistak. Lo que ocurre con ésta película es algo distinto. Yo quiero hacerle un giro de guión, quiero meterle el nervio que yo tengo en general. Yo la considero una película nerviosa, porque quiero que se sienta esa vibración que yo tengo en el cuerpo generalmente. Lo que quiero mostrar también es un momento histórico que estamos viviendo ahora en el País Vasco: probablemente conozcamos a las primeras generaciones que no vivan un conflicto armado. Esto quiere decir que el elemento lúdico agarre mucho más espacio. Y hablar de determinamos temas como puede ser la sexualidad, el querer convertir nuestro propio cuerpo en un territorio liberado. No ya solo el territorio nacional. Este tipo de cuestiones parecía que estaban relegadas. Entonces ahora esta gente, la guitarrista tenía 19 años cuando grabamos la película, las demás tienen entre 22 y 24 años, son una nueva generación. A nosotros que ya seríamos la vieja escuela o la vieja guardia, los que estamos cerca de los 50, nos sorprende. Ahora llega esta nueva generación a reclamar el escenario y a decir “nosotros podemos hablar de cualquier tema”.

“Y ese hablar de cualquier tema puede ser también reírse de unos mismo. Es decir ¿Qué es la identidad vasca? Y no es una película local, porque en todos los países está pasando los mismo. En un mundo globalizado es seguro que mucha gente se va a sentir identificada. La idea también de como interfiere este capitalismo salvaje en el que estamos viviendo todos a la hora de una intervención estética y musical. Todos estos temas tenían que salir y tenían que hacerlo de una manera desenfadada. Me parecía un momento muy interesante para contar estas cosas. Dar a conocer la escena musical de mujeres que muy poca gente conoce, incluso en el País Vasco. Yo también me di la paliza, porque me había quedado en la escena de los años 80 y 90 y a mucha de esta gente no la conocía”.

Rock, radical y vasco

Un momento ¿no habíamos dicho que se trataba de una película de rock? Y si que lo es. En ese sentido, el film se emparenta con ese bellísimo homenaje que le rindiera Michael Winterbottom a la escena musical de Manchester y que se tituló 24 Hours Party People. Pero también hay ecos de toda una tradición de “pelis  de rock”, aunque más no sea para reírse de algunos de sus tópicos:

“La idea era provocar a partir de una dialéctica de contradicciones. Buscar todos los tópicos de la música como “¿A quién le interesa lo que dice un baterista?” Y a partir de ahí soltar otro tipo de discursos. Son esos tópicos que aparecen en toda la película y la idea era reírnos un poco de todos ellos. La co-guionista siempre decía que tenemos que proponernos preguntas en lugar de hacer una obra que sea muy direccional…” “Mucha gente mayor que la vino a ver… Vamos, mayor que yo, es decir de 60 años (risas). Gente que hace 30 años estaba cantando con La Polla Records y Kortatu que ahora decía “¡Pero lo que quieren es hacer un grupo para follar!”. ¿Era eso lo que les molestaba o el hecho de que fueran chicas quienes lo decían? Siempre dentro de este debate del protagonismo de la mujer en la música.”

“Cuando vas a hacer un documental siempre tienes que poner el foco en algo muy concreto, y moverte a partir de ahí. La película es una obra cinematográfica – si se le puede llamar así – que visualiza una escena que está ahí. Y que es muy potente. Entonces muestro, aunque sea muy brevemente con algunas pinceladas, que tipo de propuestas musicales se están haciendo. Esta bien que un movimiento como el nuestro en los 80 haya tenido tanta importancia, pero ya estuvo. Hazle caso a lo que está sucediendo actualmente. Precisamente, lo que nosotros queríamos provocar con el Rock Radikal Vasco era una ruptura, decir “Ahora nosotros vamos a ser los protagonistas”. Entonces las nuevas generaciones tienen que ser las protagonistas de lo que está sucediendo. No se puede estar continuamente mirando atrás. Yo siempre digo que la nostalgia es un museo muy interesante, que hay que visitarlo por supuesto, pero no te quedes a vivir en él. Lo que tienes que hacer es crear. Por eso Zuloak es una invitación a ser protagonista de tu tiempo.”

Quizá sea así. Es bastante probable que los mejores documentales (o ficciones, o conciertos) sean aquellos que después de verlos te incitan a pensar “yo también puedo hacerlo”. Y entonces resonarán una vez más esas palabras que cantaban Le Tigre (otra referencia, tal vez más ideológica que musical de las Zuloak) en vísperas del fin de milenio. Aquello de “es tan ochentas, o de tempranos noventas, el ser políticas… Sal de la Internet, te encuentro en las calles“.

 

Hoy miércoles a las 20hs se proyecta el capitulo de Next Music Station dedicado al Líbano en la Alianza Francesa de Buenos Aires, en el marco del LAIFF

Zuloak se estrena mañana jueves en la sala Artecinema de la ciudad de Buenos Aires y estará en cartel al menos durante una semana.

Fermín Muguruza va a estar cantando, junto con Ana Sol y La Candela, Actitud María Marta, Douglas Feliz y su Orquesta Oriental y la Orkesta Popular San Bomba entre otros, en el Festival Bondi a Palestina. Este jueves 29 de noviembre a partir de las 22 horas en Salón Real. Sarmiento 1272, CABA.

 

Deja un comentario

*