Ana Sol y La Candela: “A veces la música es algo sublime”

Foto: Sub.coop

 

Por Manuel Palacios @_manupa

Dice que llegó a la percusión de manera casual, mientras cursaba el colegio secundario y estudiaba teatro. Una vez – a los 15 años – le tocó compartir una obra con un grupo de músicos que tocaban ritmos caribeños y esto la conectó con los años que había vivido en Venezuela durante el exilio de sus padres. Luego de pasar por algunas de las bandas más emblemáticas del rock mestizo de la década los noventa, Ana Sol Torroixa está a punto de editar su disco más personal, al frente de un proyecto que lleva su nombre: Ana Sol y La Candela.

Soleada tarde de un miércoles de invierno, Ana Sol me recibe en su casa del barrio de Boedo. Me dice “preparo el mate y arrancamos ¿dale?”. Hasta hace unos instantes había estado ultimando detalles del mastering de su inminente nuevo disco. Pasamos a su habitación, que es sin lugar a dudas, la habitación de alguien para quien la música es su vida: hay un par de congas, innumerables accesorios de percusión, dos buenas cajas de sonido – ella además es DJ – y cables de todo tipo. Sobre la mesa que hace las veces de escritorio un casete llama mi atención. Se trata de una edición bastante artesanal, una cubierta negra que dice solamente, en grandes letras blancas Un Kuartito. Tengo que preguntar de que se trata esa grabación: “¡Ese es nuestro primer demo! ¿Podes creer que no tenía ni una copia? El otro día fui a visitar a una amiga y vi que lo tenía. Se lo tuve que pedir.”

-¿Cómo empezaste en Un Kuartito?

En realidad la primera banda con la que yo toco es con Todos Tus Muertos, que era todos más grandes que yo… yo estaba re verde, tenía buena onda con todos ellos pero la verdad es que a mi me faltaba en ese momento para poder tocar con TTM. Ahí me vio Emiliano y me invitó a tocar con Un Kuartito. Eso era diferente porque ellos eran mis contemporáneos. Nuestro primer disco lo produjo Sergio Rotman, así que tanto TTM como Los Fabulosos Cadillacs  fueron de mucha influencia en nosotros. Eramos una banda más chica, estábamos de alguna forma apadrinados por ellos. De hecho nosotros estuvimos en una agencia donde estaban también Actitud María Marta, Tintoreros, TTM, Lumumba… compartíamos fechas. En esa época las bandas hacíamos mucha fuerza para alquilar un lugar entre varias, se auto-gestionaban las movidas, mucho más que ahora. Mucho festival callejero también.

-También solían tocar para la Correpi (Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional)

[Extiende un dedo para señalar una foto que tiene pegada en la pared, en ella se la ve en el centro de un escenario, micrófono en mano, entre sus compañeros de Un Kuartito]

Sí, como ese festival en Parque Rivadavia. Fue loco que nos hicieran cargo a nosotros del linchamiento del skin (*). Porque nosotros estábamos tocando cuando un grupo de chicos se subió al escenario y tomó el micrófono y una chica gritó “Muerte a los skinheads”… Nunca había visto algo tan fuerte, fue una manada de gente corriendo a pegarles a los fachos de una manera desproporcionada. Ahí tuve que decir “Yo no estoy de acuerdo con este tipo de violencia”. Fue tremendo. Por años nos preguntaban en cada entrevista si nosotros habíamos sido los que arengamos ese día.

¿Cuántos años tocaste en Un Kuartito?

Me es difícil decirlo en años, todo pasó muy rápido. Entré en la banda y al año firmamos un contrato con Sony por nuestro primer disco “Sal a la Calle”. Fue loco, porque éramos re independientes pero en el momento en que decidimos grabar un disco aparecieron un montón de compañías. Y firmamos con la que nos ofrecía mejores condiciones. Luego del segundo disco, que se llamó “Skalofriante”, en el 2002 me fui a vivir a Venezuela para estudiar percusión por 2 años. Ahí fue donde me formé realmente como percusionista. Acá no había información, y para ir a Cuba tu familia te tiene que bancar económicamente, mientras que en Venezuela yo pude trabajar al mismo tiempo que estudiaba. Luego volví y estuve tocando con Las Manos de Filippi, Karamelo Santo, Escuela de la Calle… con todos los que me invitaran. En el 2004 Un Kuartito hace su primera gira europea, para la cual yo me reincorporo a la banda. Fueron varios años de tocar en el circuito europeo, de hacer giras cada año o año y medio. Después de la gira que hicimos en el 2008 yo sentí que tenía ganas de hacer otra música. Además la convivencia después de tantos años se hace difícil.

¿Vos ya venías cantando, además de tocar la percusión?

Sí, en la última gira de Un Kuartito yo solo cantaba porque había otro percusionista. Pasó que en el 2006 tuve un accidente con la bicicleta, un auto me atropelló y estuve 2 años muy mal de la muñeca. A partir de ahí yo empecé a componer más, a no pensar tanto en términos de percusión sino más en letras o melodías. Ese accidente me llevó hacia ese lugar.

Sub.coop

 

¿Se puede decir que tenés un proyecto solista ahora?

Tengo en una banda. Ya desde las épocas de Un Kuartito yo tenía otra banda que era La Candela Rumba Sampler. Un proyecto que surgió con Juan Pedro, el tecladista de UK. En realidad en UK también componía, pero era muy difícil ponernos de acuerdo. Así que La Candela era mi espacio personal de composición. Yo quería experimentar con la percusión y también estaba la parte de experimentación electrónica, en donde estaba Juan Pedro. Por eso ese nombre, la unión de la “rumba” con la connotación de fiesta – más allá del genero musical – que tiene en Venezuela y el sampler. Después tuve un dúo con Cecilia Pallés que se llamo Semilla de Jolgorio. Ella es una amiga de la vida a quien conocí estudiando musicoterapia.

¿En qué momento estudiaste musicoterapia?

En algún momento de mi caótica vida estudié una carrera universitaria (risas). Fue cuando volví de Venezuela. Era caótico porque yo me iba de gira con Las Manos de Filippi y estudiaba para los exámenes. Me costó, pero terminé la carrera. Y Semilla de Jolgorio siempre fue un proyecto de canciones latinoamericanas, sin enchufar nada. Muy distinto a todo lo otro. Ahora esta parado el proyecto, pero tenemos un disco grabado que todavía no fue editado. Solo falta mezclarlo. A veces se hace difícil llevar adelante los proyectos. Lo que estoy haciendo ahora surgió a partir del momento en que dejé UK. La Candela es una continuación de aquella Rumba Sampler. Usar mi nombre adelante surgió por insistencia de Gaspar OM (Los Umbanda). El me decía que tenía que hacerme cargo de que ese era mi proyecto musical, más allá del recambio de integrantes. Como DJ, siempre usé mi nombre, pero a mi el ser solista nunca me gustó porque siento que puede ser muy ególatra. No sé, lo puede hacer Ruben Blades, pero yo necesito de mis compañeros para hacer música.

¿Entonces cuándo surge Ana Sol y La Candela como un proyecto ya bien definido?

En el 2009 yo empiezo a grabar con Gaspar. Luego me voy un tiempo de viaje a Europa, donde me presenté en formato sound system, que es algo que me encanta, pero yo siempre fui música de tocar con bandas, soy percusionista. Ahí decido tener una banda, aunque sea más difícil. Porque hay pocos lugares para tocar, siempre hay más gastos de traslado, los ensayos, etc. Entonces decidimos hacer una selección de las canciones que yo ya traía, a las que les hicimos nuevos arreglos aportados por los chicos de la banda. La grabación fue difícil porque yo me hice cargo económicamente de todos los costos del disco. Se hizo largo, por eso fueron dos años de trabajo.

Es un disco de reggae new roots, con algunas cumbias y algunos temas de dancehall también. Yo siempre tuve una conexión musical con Jamaica, pero también con toda la cultura afro latina de los tambores, y creo que eso esta presente en el disco. Hoy los temas tocados por la banda en vivo ya no suenan igual. Creo que los estamos llevando hacia un lugar más bailable incluso. Es el proceso de las bandas, sacas un disco pero a vos ya te aburrió porque ya estás pensando en otra música.

-Hay muchos invitados en el disco…

Sí, pero nunca los planee. Está Pablito Molina porque varios de los chicos de la banda tocan con él y porque es mi amigo de toda la vida y canta hermoso. Javier Fonseca – que es el cantante de una banda colombiana llamada Alerta Camarada – y Prince Ranny cantaron sobre una base cuando todo estaba muy verde todavía. Lo bueno fue que en un disco donde hay mucho reggae, Ranny grabara en una cumbia, sacarlo del lugar más obvio. Kachafaz de Che Sudaka, Princesa… toda gente muy cercana, amigos a quienes veo seguido. Hay algunos temas que fueron producidos por Gaspar, que hizo un gran trabajo porque en algunos casos yo llegué al estudio tarareando un tema, era lo único que tenía armado (risas). El resto del disco lo produje yo con el resto de los chicos.

-¿Por qué el disco se llama Justiciera?

Porque es el nombre de un tema, un poco también porque es la temática del disco y por cosas que me pasaron en la vida. Tampoco fue algo que pensé. Como me cuestan los nombres de los grupos… creo que el nombre de Justiciera salió naturalmente mientras lo estaba grabando. Ahora el título adquiere otra lectura por todo lo que pasó con mi hermano. El no sabía que el disco se iba a llamar así. El día de su cumpleaños yo le mande algunos temas por internet, como un regalo que quise hacerle. Sobre todo un tema, que para mi tiene que ver con él, que se llama El universo se manifiesta. Pero nunca lo escuchó porque murió dos semanas antes de eso. A veces la música es algo sublime. Ya me ha pasado con otras canciones, de cantar algo que después me sucedió. Creo igualmente que la temática del disco tiene que ver con cosas que me pasan a mí como te pueden pasar a vos. Tiene que ver con tener una postura frente a la vida. Yo vengo de tocar en festivales por Walter Bulacio, con la Correpi, por Mariano Ferreyra. Es decir, si hay algo que tengo en mi vida son festivales para ayudar a otros. Es muy raro cuando le pasa a uno. Y eso es por lo que estoy atravesando en este momento. El nombre del disco no tenía nada que ver con él, pero si es cierto que mi hermano tiene que ver. Fue la persona que me hizo escuchar música a mi. No era músico, pero era muy melómano y siempre le gustó que yo fuera música. Recuerdo que cuando yo me fui a estudiar a Venezuela él me envió una carta que decía “Acá te extrañamos mucho, sobre todo el tic tac del metrónomo” (risas). El tuvo mucha influencia en mi vida, en las cuestiones ideológicas y en la música. Mi hermano siempre tuvo una impronta punk anarquista desde que tenía 14 años. Por eso yo no creo lo que dice la policía. Además porque lo conozco mucho. Era mi mejor amigo además de ser mi hermano.

 

(*) Se refiere al festival musical contra la represión policial y por justicia para Walter Bulacio, organizado por la Correpi en el Parque Rivadavia el domingo 28 de abril de 1995. Esa tarde, una veintena de “cabezas rapadas”, neo nazis en su mayoría enrolados en el Partido Nuevo Orden Social Patriótico (PNOSP), montaron una provocación en las inmediaciones del festival. La desproporcionada respuesta de cientos de personas que estaban allí se tradujo en el linchamiento de los fascistas, causándole la muerte a uno de ellos, de nombre Marcelo Scalera.

 

#Caso Juan Pablo Torroija

-¿Cómo esta el caso de tu hermano ahora?

Es muy triste todo. Yo no lo puedo creer. Desde que nos enteramos fue como un cachetazo para toda la familia. No nos avisan de la muerte de él, ni de su detención ni de su hospitalización. Estuvimos tres semanas buscándolo, eso fue mucha angustia. Nos enteramos por un amigo de él y hasta el día de hoy no tuvimos ni una nota oficial en la que nos pidan al menos una disculpa por no avisarnos. Y cuando quisimos saber que había sucedido, cerraron la causa. Antes incluso de que pusiéramos un abogado. Hay muchas irregularidades que nos despiertan sospechas. Además mi hermano no era una persona depresiva, no tuvo intentos de suicidio en su vida. Entró en una dependencia policial y lo dejaron en coma en un hospital. No sé porque lo arrestaron tampoco. Y su vez tampoco nos lo permiten saber, cerrando la causa. Lo único que nos dieron es una autopsia que esta mal, que dice que tiene 76 años, que no tiene ni tatuajes ni cicatrices. Todo eso indica que o se trata de otra persona o que fue hecha con total desidia. Nosotros si tenemos un testigo que lo vio golpeado en el hospital. Más allá de los golpes o no, se tienen que hacer responsables de que entró vivo y salió muerto. La jueza se negó al pedido de nuestro abogado de volver a abrir la causa. Ahora se esta apelando en una instancia superior a ver que pasa. Yo no creo que él se haya suicidado, pero si hubiera sido así ¿por qué no nos dejan saber lo que pasó? No hay testigos ni del momento de su arresto ni de la instancia de detención. Además, le imputan un supuesto delito – haber roto la ventanilla de un coche – que no es motivo de arresto. Deberían hacerlo citado, eso nos lo dijo nuestro abogado. Es decir, por algo así no tenés porque estar toda una noche en un calabozo. Y el comisario que lo arresta tiene muchas denuncias por apremios ilegales. Además yo se que mi hermano no se suicidaría en una comisaría. Si eso paso, tiene que haber sido por algo muy grave que sucedió ahí, por eso queremos saber la verdad.

Más información: casojuanpablotorroija.wordpress.com

 

 

2 Comments

  1. agus

    hola amigos… muy buena la nota… les dejo el nuevo videoclip de Ana Sol y La Candela … Suenan las Campanas … espero les guste…

    http://www.youtube.com/watch?v=QEnHZt4B1pw

    saludos!

  2. Pingback: Ana Sol y La Candela en vivo en La De Dios 14-06-2013 | La de Dios

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