Thursday 22nd June 2017,

Erroristas en Palestina: “Pasando el muro infinito está el mar y la gente disfrutando de sus vidas”

por Loreto Garin Guzmán y Federico Zukerfeld*

 

Octubre de 2011. Belgrado, Serbia. El artista Khaled Jarrar Artista marcó nuestros pasaportes con el sello “Estado de Palestina”, anticipando nuestro futuro viaje.

Abróchense los cinturones

Después de 20 horas de vuelo desde Buenos Aires, por fin las células erroristas llegaron al Aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv. Llevábamos una valija mental llena de historias que nos habían narrado sobre lo incómoda que podría ser la experiencia de cruzar la frontera y el control dentro del aeropuerto, pero gracias al error de cruzar nuestros dedos no sucedió nada. Hace un tiempo un amigo artista había sellado las páginas de nuestros pasaportes con una simulación del sello de entrada al Estado Palestino. Por supuesto, Palestina no tiene Estado, por lo cual no tiene su propio sello para pasaportes, ni tiene servicio de correo postal ni moneda local, su dinero es el shekel israelí.

Llegados al aeropuerto nos hicieron algunas preguntas acerca de la razón de nuestro viaje. Pero siempre un errorista tiene un as o un haz bajo en su manga, les presentamos la carta de invitación del Centro Minerva de Derechos Humanos de la Universidad Hebrea de Jerusalén, entonces la policía hizo un llamado breve, consultó sobre nosotros y luego nos dió la bienvenida estampando rápidamente la primera página de nuestros dos pasaportes.

Al día siguiente hicimos nuestra primera presentación pública organizada por Tamara Moyzes, artista y curadora checa que coordinó la mesa redonda en la que participamos nosotros e Inna Shevchenko de FEMEN, la organización activista feminista ucraniana. La presentación a la que asistieron alrededor de 50 personas se realizó en la galería Yafo23 en Jerusalén y fue presentada por Roy Brand, director de la galería. Allí pudimos conocer a Diego Rotman, artista argentino del grupo Sala-Manca, a la curadora Chen Tamir, a Assa director de Artport y a la argentina Luciana Kaplun entre tantos otros que asistieron pacientemente a escuchar nuestra conferencia errorista. Inmediatamente después partimos a Palestina.

Qalandia Check Point

Shadi era un conductor casual que nos llevó bailando en su coche desde el este de Jerusalén hasta el Check Point de Qalandia. Cruzamos como si fuéramos invisibles para los ojos de los soldados, mientras nuestros corazones latían con la música, observando aquellas torres de control y ese muro enorme e infinito. Una experiencia imposible de olvidar. En casi 30 minutos, el conductor de nuestro recorrido abrió su vida como un álbum de recuerdos. Shadi nos llevó a conocer a su familia y sus experiencias de vida en un improvisado slide-show desde su i-phone. De toque, en toque, aparecían en la pantalla hermanos, primos, tíos, su novia y luego su matrimonio, su equipo de fútbol, una noche de fiesta al oeste de Jerusalén.
Otro toque en la pantalla nos invitó a conocer a su madre y su padre en un cuadro de familia, su hija en su última fiesta de cumpleaños y muchas otras aventuras pequeñas y grandes.
Los palestinos son grandes narradores de historias, ese tipo de intensidad se puede encontrar en cada mínima descripción. Todo en su narración se relacionaba con una interpretación muy profunda de la vida cotidiana. Él fue una persona clave que apareció por error en nuestra deriva, quien nos hizo perder el miedo y la paranoia, abriendo las puertas del check-point a través de música y el baile de su coche. Shadi es uno de los palestinos que tienen la posibilidad de ir y volver cuantas veces que quiera, porque tiene una identificación que le permite el cruce de un lado al otro. Es originario de Qalandia pero tiene familia en el oeste de Jerusalén. Allí vivían antes de la ocupación y por eso tiene el “derecho” de moverse. Pero no es lo mismo para todos, la mayor parte de la población no puede moverse libremente pues está cercada por muros, para entrar y salir tiene que solicitar un permiso especial a Israel. Esta división social afecta profundamente y psicológicamente a toda la sociedad.
La noción de gueto estuvo siempre lejos de nuestra perspectiva de suramericanos, incluso viviendo también en sociedades económicamente colonizadas, sin embargo allí pudimos ver y sentir la imagen del mundo proyectada hacia un futuro no muy lejano.

Clubes nocturnos y barricadas

Después de pasar por Qalandia, llegamos a Ramallah. Varios amigos nos habían dicho que Ramallah es como una especie de burbuja, nos dijeron que hay otra Palestina si uno se mueve apenas unos kilómetros. Pero nosotros íbamos a Ramallah, y ciertamente fue una enorme impresión cuando al ingresar a la ciudad vimos una sucursal del banco HSBC, un restaurante Kentucky Fried Chicken, lujosos coches 4×4, televisores LCD y computadoras último modelo en tiendas siempre abiertas.
Un paisaje lleno de agujeros en el suelo esperando la inversión inmobiliaria en auge, enormes edificios de espejo tratando de crecer y algunos vestigios de una cultura occidental presionando para entrar en el juego de las representaciones. La división de clases sociales entre ricos y pobres existe y se puede percibir tan extrema como en el resto del mundo capitalista. Viniendo de otro laboratorio social (Argentina), no es un error verlo con nuestros propios ojos para no caer en los clásicos estereotipos y tratar de entender los efectos de una economía bloqueada por la ocupación y las contradicciones que se producen en el seno de la población. Eso nos hace comprender cómo el monstruo capitalista juega en todas partes -incluso habiendo una cantidad de problemáticas específicas locales- como un laboratorio neoliberal, con la complicidad de los gobiernos locales, el apoyo de los intereses de las Naciones Unidas e Israel. Este es un gran experimento social que podría ser analizado y utilizado para desarrollar nuevas intervenciones globales y operaciones represivas en otros países de la región… y mucho más allá.

“L`art est le fanatisme qui oblige à la diplomatie” (NSK, Neue Kunst Slowenische)

Hace unos meses fuimos a la ciudad de Graz, en Austria, para participar en el evento “Truth is Concrete” (La Verdad es Concreta), una sección del Festival Steibeherbst. Allí nos encontramos con Khaled Hourani, artista y director de la Academia de Arte de Palestina y Charles Esche director del Museo Vannabe en Eindhoven, Holanda. Dos de las personas responsables de el envío de un original de Pablo Picasso, parte de la colección del museo Vannabe, para ser expuesto en Palestina. Durante aquella conferencia, Charles y Khaled nos introdujeron en la odisea que representó hacer realidad aquella cooperación cultural. Contaron anécdotas sobre el control y la burocracia extrema, de la resistencia de las empresas aseguradoras a aceptar un trabajo tan complejo: mover obras de arte (y todo lo demás) desde y hacia Palestina. ¿Qué tipo de negocio podría representar para las empresas aseguradoras y su especulación, transportar una obra de arte millonaria, cuando no se acepta la legalidad de Palestina como Estado reconocido?

Está época que se caracteriza por una profunda crisis de representación, nos da la oportunidad de apreciar mejor cómo hoy en día los políticos utilizan permanentemente la actuación (performance) como una manera de sumar partidarios o mantener los que todavía les creen. ¿Cómo se podría utilizar el arte como paso diplomático para infiltrarse en algunas de las propuestas más negadas, como el reconocimiento simbólico de la existencia del Estado palestino? Así, durante esos días en el festival en Graz pudimos conocer personalmente algunos estudiantes de la Academia de Arte de Palestina que fueron a Austria obteniendo una beca para participar en el festival, y así junto a ellos comenzamos a organizar nuestra visita a Ramallah. Heba, Ali, Asma, Hassan y Noor, fueron algunos de los artistas que asistieron al taller que hicimos a mediados de noviembre, a quienes agradeceremos siempre por su apoyo y por compartir sus proyectos.

Argentina 2004 el ex presidente Néstor Kirchner ordenaba quitar el retrato del dictador Videla / Palestina 2011 Militares Palestinos custodian-posan frente al Picasso.

Política verdad o representación

Hoy en día no hay fronteras claras para el uso de estrategias propias del arte en los modelos de representación política, y para la construcción de imágenes y símbolos que conformen una nueva noción de Estado. Una evidente respuesta para la profunda crisis de representación.

En esta imagen, también incluida en un texto próximo a publicarse sobre la exposición “ESPEJOS” que curamos en el ex campo de concentración ESMA en Buenos Aires 2012, vemos en el lado derecho a dos guardias palestinos posando “para la foto” con el cuadro de Picasso detrás, en Ramallah en 2011. En ese caso, la ceremonia juega en el nivel más alto de representación política y diplomática, a través de un “original” que entra en territorio palestino no reconocido. A su lado vemos una imagen de Argentina en 2004, en tiempos de normalización y reconstrucción del Estado, el épico momento cuando el ex presidente Néstor Kirchner ordenó a los jefes militares quitar el retrato del dictador Jorge Rafael Videla, situación que simbólicamente abrió un “nuevo momento” para los Derechos Humanos de Argentina y la historia contemporánea del país. Un cuento dice que pocos días antes de dicho evento el retrato original de Videla fue quitado en secreto por los militares, por lo que el presidente Kirchner finalmente hizo la performance ordenando al general Bendini que descolgara la “copia” del retrato impreso en plotter. Como un ready-made político, falso/verdadero, verdadero/falso , operan en el mismo nivel cuando hay un escenario social abierto para el juego de las representaciones.

 

Camión de basura de las Naciones Unidas

Academia Internacional de Arte de Palestina

Después de unos días de comunicación errática con la academia, organizamos un breve no work / no-shop para los estudiantes. Nos encontramos con algunos de los 22 alumnos que cursan en la academia y se produjo un intercambio de experiencias muy interesante que nos llevó a un profundo debate sobre lo difícil que es romper los auto-estereotipos y la dificultad de la vida cotidiana para poder intervenir artísticamente en el contexto político Palestino. Oímos de ellos que no existe un verdadero escenario social abierto para acciones críticas, entre el conflicto externo (la ocupación) y el interno, en el que existen tensiones que no son menores. Vimos también lo perverso que puede ser el papel de las ONG, y cómo las políticas culturales occidentales suelen mirar a quienes no pertenecemos al mainstream europeo occidental con cierta aproximación exótica, http://www.artacademy.ps/.

El NOWORK-NOSHOP (metodología errorista para experiencias deseducativas) se dividía en 3 partes durante dos días, primero la introducción a la historia colectiva de Etcétera y algunas acciones, luego propusimos a los asistentes contextualizar lo que les producía subjetivamente, al terminar los invitamos a que nos mostraran algunos de trabajos, sus investigaciones académicas, y desde ahí establecimos otras nuevas discusiones. El segundo día de taller fue suspendido debido a una celebración muy importante en Palestina, sin error el mismo día comenzó el ataque israelí en Gaza. Esa experiencia fue completamente deseducativa para nuestra óptica latinoamericana, cambió profundamente nuestra perspectiva rompiendo distancias culturales y estableciendo puntos en común. Los erroristas no podemos esperar para volver a la academia de nuevo y ver cómo vida y arte siguen adelante.

Una bienal bajo ocupación

Esta no es la nueva moda de tratar de llevar el movimiento a ocuppy a la escena del arte, es un acontecimiento que representa mucho los artistas, curadores y otros activistas culturales palestinos. Qalandia Internacional http://www.qalandiyainternational.org/ es una exposición colectiva distribuida en diversos lugares en Ramallah, Gaza y el este de Jerusalén. Nos enteramos de que existía hace unos meses, cuando fuimos a la Documenta 13 y participamos en And, And, And plataforma curada por los artistas Rene Gabri y Ayreen Anastas. Allí nos presentaron con Jack Persekian, uno de los organizadores del Festival Internacional de Arte Qalandia, quien sugirió que debíamos ir a visitar las exposiciones cuando fuésemos a Palestina. Algunos de nuestros amigos también estaban participando en el programa así que fuimos y nos encontramos con obras de arte realmente interesantes, en su mayoría instalaciones y fue muy útil para comprender cuan semejante puede llegar a ser el “mundo del arte”, incluso en un territorio como el Palestino.

Amigos son los amigos

Desde el año 2009 somos amigos de Wafa Hourani, desde que estuvimos juntos en residencia durante la Bienal de Estambul curada por WHW. En ese momento teníamos el sueño colectivo de encontrarnos de nuevo, esta vez en Ramala y crear juntos la primeraoficina de la internacional errorista palestina. Ahora, después de 4 años finalmente nos volvimos a encontrar, esta vez en su ciudad. Wafa nos invitó a su casa-estudio para beber té y comer deliciosos dulces que su madre y su hermana suelen cocinar (parece que la madre y las hermanas mantienen una dura competencia sobre quién de ellas cocina las más deliciosas).

Entre tragos y humo, tuvimos una conversación larga y poética en donde la metáfora fue la única clave para intentar comprender lo ininterpretable. Al día siguiente nos llevo a las montañas para un picnic improvisado para disfrutar juntos actuando en un anfiteatro natural de paisaje bíblico, arrojando piedras a los monstruos imaginarios que aparecieron en formatos de fantásticos y realistas. La familia de Wafa es un clan repleto de artistas, incluido su hermano mayor, Khaled, que es el director de la Academia de Arte quien apoyo nuestro viaje a Palestina. Wafa trabaja en torno a un imaginario futurista de Palestina: modelos, esculturas, combinados con cuentos poéticos adornados con destellos surrealistas.

Kahled Jarrar, se convirtió en nuestro amigo cercano de inmediato, hace dos años cuando nos conocimos en Belgrado y estábamos juntos participando del Salón de Octubre, exposición curada por Galit Eilat. Como una especie de “bienvenida errorista”, Khaled marcó nuestros dos pasaportes con sellos del Estado de Palestina. Pasamos horas hablando de nuestros contextos. Las diferencias y similitudes aparecieron cuando intercambiamos experiencias de realidades distantes. La historia de Khaled está llena de anécdotas, ya que tiene por lo menos dos vidas en una sola: de soldado de la guardia de Arafat y de reconocido artista internacional y cineasta. Después de nuestra primera reunión en Serbia, lo invitamos a mostrar algunas de sus obras en una exposición curada por nosotros en Argentina. Khaled fue el guía de la deriva errorista en Ramallah, quien nos mostro concretamente cómo es “vivir y trabajar en Palestina”, sin las legalidades que representa el reconocimiento del Estado y bajo la ocupación militar Israelí. Entre el muro interminable cerrando el paisaje que desafía cualquier punto de vista, el control de las torres que se elevaban hacia el cielo, los alambres de púas que cierran la carretera, el control permanente y la criminalización de una sociedad entera. Nuestra memoria quedo impregnada de una de las peores injusticias que vimos en nuestra vida.

Techo del edificio del campus universitario donde se encuentra el Centro Minerva de Derechos Humanos

Santos derechos humanos

Para un errorista sudamericano ir a Israel y Palestina no es fácil, ni barato, es uno de los países más caros que hemos visitado. Pero como siempre, una inesperada suerte llega para envolvernos en la experiencia errorista. En esta oportunidad fuimos invitados por la activista e investigadora académica Ruthie Ginsburg a un congreso durante dos días en Jerusalén. La idea de nuestra presencia allí era introducir algún material del proyecto ESPEJOS la exposición colectiva que organizamos entre junio – agosto de 2012 en uno de los edificios de la ex ESMA en Buenos Aires (Ex escuela de oficiales de la armada y campo de concentración durante la última dictadura militar, que se recuperó como Espacio para la Memoria). ESPEJOS es un proyecto centrado en la hipótesis de señalizar algunas de las principales contradicciones en las llamadas “políticas de la memoria”, tomando el caso de la Argentina como un ejemplo. Quisimos presentar algunos apuntes sobre el desarrollo de las estrategias de recuperación de la memoria y la transformación de la mayor parte de los campos de concentración y reclusión, en museos, parques y otros espacios para la memoria. Desde finales de los noventa Etcétera… participo activamente en la lucha por los Derechos Humanos, colaborando en el desarrollo los escraches como una forma de recuperar el sentido de la justicia, y manteniéndonos siempre alertas sobre el papel que el Estado (democrático) juega en el reconocimiento actual de los delitos de terrorismo de estado durante los años 70, y las consecuencias de la negación sintomática de los abusos de derechos humanos de hoy en día. Por esta y otras razones, pensamos, que era muy importante discutir este tema en un contexto de reflexión crítica académica.
Como un cohete llegamos en la Universidad Hebrea de Jerusalén, que es un campus situado en un lugar muy estratégico con una vista panorámica en la que se puede ver todo Jerusalén. La arquitectura de pentágono y los muros de hormigón denso, hacen que el lugar parezca un bunker disfrazado de universidad.
Sinceramente, antes de viajar pensamos mucho si debíamos participar o no en este tipo de actividades culturales, ya que sabíamos la existencia del boicot cultural internacional hasta que Israel detenga las hostilidades en la población civil Palestina. Consultamos a muchos amigos antes de tomar esta decisión, que fue una gran paradoja en la vida de Etcétera; pero luego nos dimos cuenta de que la única manera de conocer personalmente y de tratar de entender la situación, estaba en viajar allí. Así que corrimos el riesgo de errar al aceptar dicha invitación. Como un gran error errorista, seguimos el consejo de una buena amiga que nos dijo:
-no participen en nada de los derechos humanos en Israel antes de haber ido a Palestina.

Pasando el muro infinito está el mar y la gente disfrutando de sus vidas. Las políticas de Estados Unidos influyendo en el estilo de vida israelí y de todo oriente medio y el efecto de los medios de comunicación que manipula a la sociedad en su conjunto. Por error, como siempre, disfrutamos de discusiones absurdas y faltas de lógica con sionistas, así mismo escuchamos historias de censura, sentimos la presión política contra aquellos ciudadanos israelíes que están contra la guerra y que son activistas en contra de la ocupación. Error y Terror son las bases de la filosofía errorista, e Israel parece ser la matriz de la guerra anti-(t)errorista. Así que en pocos días experimentamos las sirenas y gente corriendo de cohetes reales e imaginarios cruzando el cielo. Adolescentes vestidos como soldados que portaban sofisticadas armas que jamás habíamos visto. Manifestaciones contra la guerra y al mismo tiempo, apenas en frente, los colonos celebrando el comienzo de una nueva guerra.
¿Era esta la Tierra Santa? El lugar para la mayor parte de las más profundas contradicciones y errores contemporáneos. Este es simplemente un gran conflicto que jamás podríamos relativizar, e imaginar la paz parece imposible, incluso para el punto de vista más optimista. ¡PALESTINA LIBRE!

Santiago de Chile, enero de 2013

* Integrantes de Etcétera e Intenacional Errorista.

Sello realizado por Khaled Jarrar para estampar pasaportes

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