Thursday 22nd June 2017,

#29Ñ ¿performar o permorfar? #NoSomosÑoquis

La acusación de «ñoquis» a los trabajadores estatales por parte de los miembros del nuevo gobierno dio pie para activar una forma de acción estética-política que buscó suscitar otros diálogos posibles, algunos encuentros diferentes y la visualización de eso que es evidencia: llamar «ñoqui» a un trabajador es el enunciado de políticas de achicamiento del Estado, de ajuste y de precarización laboral.

FOTOS: RABIA COLECTIVO FOTOGRÁFICO
VIDEO: LAC – LABORATORIO AUDIOVISUAL COMUNITARIO
TEXTO: ESFERA COMÚN

#29Ñ: Una Estética de La Masa, Una Ética de Lucha

Casi sin habernos recuperado todavía del estupor de las primeras semanas del nuevo gobierno, algo pulsa en muchas y muchos por la necesidad de salir y juntarse con otrxs. Vibra cierto andar hormigueante que busca añadir a las militancias tradicionales otros modos de hacer política y de estar en las calles.
Ante ciertos silencios incómodos de «los representantes del pueblo» y ante la obligación moral de hacerse presente en una marcha y en otra y en otra, vuelve a abrirse paso la búsqueda de implementación de otras formas de accionar político.
A riesgo de agotamiento, se va percibiendo que resulta prácticamente imposible marchar tres veces por semana ante las convocatorias de tantos reclamos justos y pareciera que el aparato partidario, oficialista hasta hace pocos meses, ha apostado a las plazas del pueblo, espacios que, aun con presencias valiosas y ofreciendo la posibilidad de juntarse, mantienen una inercia verticalista y la lógica espectacular del público frente a la estrella de turno. Espacios que ofrecen una espera entretenida de alivio dominguero hasta que algo pase…

#QueNadieSeQuedeSinTrabajo

Entreverada entre DNU y otras urgencias se fue gestando una acción que intenta darse tiempo entre tantas corridas y convocatorias.
Una acción que busca situar cierta regularidad ante este descalabro de medidas injustas.
Una acción que mira eso que organiza el sentido y da sustento a muchas vidas: el trabajo. Y busca atender al desplazamiento que este gobierno está produciendo: los despidos efectivos y su amenaza como nueva versión de la ola de inseguridad que ya no tiene pantalla.
Si bien conviene tener siempre presente que el trabajo no solo dignifica sino que fuertemente aliena cada vez que en diferentes momentos históricos se ve amenazado, surgen luchas y resistencias que buscan denunciar y derribar estas viejas políticas de ajuste económico.
La acusación de «ñoquis» a los trabajadores estatales por parte de los miembros del nuevo gobierno dio pie para activar una forma de acción estética-política que buscó suscitar otros diálogos posibles, algunos encuentros diferentes y la visualización de eso que es evidencia: llamar «ñoqui» a un trabajador es el enunciado de políticas de achicamiento del Estado, de ajuste y de precarización laboral.

#NoSomosÑoquis

Las acciones que se llevaron adelante el llamado #29Ñ fueron descentralizadas, incluso ante los cuestionamientos y la incomodidad de algunas militancias que veían en ese gesto micropolítico la pérdida de concentración de fuerzas y que necesitó que Acción Emergente, uno de los espacios organizadores junto a Esfera Común, publicara un escrito aclaratorio. La ética de las micropolíticas logró hacerse lugar.
Se buscó multiplicar las acciones organizadxs por barrios, por agrupaciones, por movimientos, casi como haciendo chiste a La noche de los Ñoqueos, como ingeniosamente dimos en llamar en un mapeo de difusión.
En La Plata, el CCK, Plaza Congreso, el Obelisco, Villa Urquiza, Boedo, Villa Luzuriaga, Resistencia (Chaco), en muchos trabajos, en muchas casas, dicen que sucedió también en Uruguay y Brasil, el ritual de los ñoquis buscó cobrar otro sentido. Entre harina y papas, masa, pesto y delantales estampados, se escuchó en la apertura un manifiesto que entre muchas otras cosas decía: «Ponemos las manos en la masa a cielo abierto, trabajamos para comer e invitamos a esta tarea compartida. Porque cada fuente de trabajo que se pierde nos afecta, porque estos despidos masivos son una amenaza disciplinadora para todos y todas las trabajadoras, tendemos mesas comunitarias para tejer lazos solidarios y militantes».
Muchxs se acercaron con sus platos, muchxs elogiaron el pesto, imponente en un bidón de muchos litros. Alguien trajo un tupper con salsa rosa para aderezar la pasta. Otrxs escuchaban atentos los testimonios de despedidos en la radio abierta, otrxs amasaban, enharinaban, cortaban y enrulaban. Algunxs miraban desde los bordes, otrxs se ofrecían para ayudar. «Me enteré y quise acercarme, fue una pena no poder hacer algo así en el barrio. El 29 de febrero lo hacemos de nuevo, ñoquis bisiestos», comentaba entre entusiasta y afligida una señora. «¿Este afiche me lo puedo llevar? Llevo varios así los pego en los negocios cerca de mi casa», se escuchó.
En Sindicatos se ofrecieron espacios para reunirse, cocina equipada para amasar y precocer 50 kilos de ñoquis un día antes, sonido para la radio abierta. ATE Capital (Asociación de Trabajadores del Estado secional Buenos Aires) y UTE (Unión de Trabajadores de la Educación) brindaron, sin injerencias, recursos e instalaciones.
Los grupúsculos organizadores pululaban llevando y trayendo tablones, manteles y caballetes. Circulaban entre la cocina, la servida de ñoquis, el recupero y limpieza de platos y tenedores, la amasada y las serigrafías. Desacomodadxs y atentxs. Glamorosxs y acaloradxs. Inventando y sosteniendo un espacio de amabilidad para alojar el dolor, la impotencia, la tristeza y la solidaridad ante el descalabro existencial que estas medidas generan.
Y como último plato, los ingredientes fundamentales de toda lucha, el humor y la música: Poesía Estereo y Karen Bennet trajeron fuerzas que expanden, que contagian, que multiplican, casi sin consigna, o con muchas. Ñoqueer, Ñock Out, Sacate el Ñoqui de la Cabeza, No Somos Ñoquis, La Masa es Poder, hashtags y eslogans que se producían risa, espanto y resistencia.
Trabajadores cesanteados en los medios de comunicación entrevistaban a otros que lo fueron en otras dependencias y programas estatales, los que tenían que ver con derechos y diversidad, con tecnología y trabajo, con memoria y justicia, con cultura e igualdad. Si bien precarizados con contratos que se evidenciaron efímeros, la mayoría llevaban años siendo activos protagonistas de políticas de ampliación de derechos y conquistas.
Confiemos en que van a converger en este presente histórico que estamos construyendo aquellos dolorosos aprendizajes de luchas pasadas. Confiemos en que multiplicando acciones que busquen desanestesiar aquellas vidas que anhelan confort y seguridad podamos lograr que miren más allá de sus televisores-espejo.
Confiemos en insistir, si hace falta, el próximo 29Ñ para accionar desde algunos lugares diferentes contra estas políticas de precarización de la existencia y achicamiento de la vida, para que no nos amasen, nos enrulen y nos morfen.

esta nota fue publicada el 2 de febrero de 2016 en Esferacomun.com.ar

Compartir artículo

Dejá tu opinión

*